Folklore de PS3: El RPG de Fantasía Oscura que el Mundo Olvidó
¿Te imaginas un pueblo costero en Irlanda donde, al caer la noche, la línea que separa a los vivos de los muertos se difumina por completo? Bienvenidos a Doolin, el escenario de una de las joyas ocultas más fascinantes, trágicas y lamentablemente olvidadas de la era de la PlayStation 3: Folklore (2007).
Si estás cansado de los mismos juegos de siempre y te apetece desenterrar una experiencia única, quédate. Hoy te cuento por qué este título de culto merece que le des una oportunidad hoy mismo.
Dos personajes, dos caras de una misma moneda
Una de las mecánicas más interesantes de Folklore es su narrativa dual. Controlamos a dos protagonistas con motivaciones muy distintas:
Ellen: Una joven que llega a Doolin buscando respuestas sobre su madre fallecida.
Keats: Analista de una revista de sucesos ocultos que recibe una extraña llamada de auxilio.
Un consejo si vas a jugarlo: El juego te permite avanzar con cada uno por separado, lo que a veces te obliga a repetir escenarios. Mi recomendación personal es alternar los capítulos (hacer el capítulo 1 con Keats, luego el 1 con Ellen, y así sucesivamente). De esta forma, el suspense de la investigación y el misterio por descubrir quién es el asesino te mantendrán atrapado en un hilo constante. Además, cada uno se enfrenta a los niveles con pequeñas variaciones y criaturas distintas.
Un combate que es, en realidad, un puzle en tiempo real
En Folklore no vas a machacar botones a lo loco. El juego gira en torno a los Folks, las criaturas del Inframundo. Para derrotarlas, primero debes absorber sus almas (el Id) y luego equiparlas para usarlas como tus propias armas.
Esto convierte los combates (y sobre todo a los jefes) en auténticos puzles elementales. Por ejemplo, en el combate contra la serpiente gigante del Capítulo 3, no sirve de nada atacar con lo primero que encuentres. Tienes que trazar una estrategia: primero congelas su cola con un Folk de hielo y, acto seguido, cambias a un Folk de tipo corte para destrozar su defensa. Esta mecánica te obliga a experimentar y a usar prácticamente a todas las criaturas que capturas.
¡El regreso del Sixaxis! ¿Te acuerdas de cuando Sony nos obligaba a mover el mando de la PS3 para todo? En este juego es donde mejor se usó. Para capturar las almas más poderosas tienes que agitar el mando hacia arriba en el momento justo, como si estuvieras pescando. Hay hasta cuatro formas distintas de capturarlos y le da un toque interactivo que ya no se ve en los juegos actuales.
Un final de los que ya no se hacen (Alerta de Spoilers)
Si el apartado artístico celta y el combate no te han convencido, su historia lo hará. Todo el argumento avanza como una novela negra con tintes de fantasía oscura, pero el clímax final es un auténtico golpe emocional.
Descubrir que Keats no es un simple periodista, sino la manifestación espiritual de Herne, el niño que murió hace 17 años en el acantilado, es un giro magistral. ¿Y por qué tiene ese aspecto de adulto? Porque es el reflejo del dibujo que Ellen (Cecilia) hizo de niña imaginando cómo sería su amigo de mayor. Un círculo perfecto de sacrificios de sangre mutuos y promesas que superaron a la muerte para cerrar una historia sobre la culpa y la aceptación.
Conclusión: ¿Vale la pena en la actualidad?
A pesar de tener casi dos décadas a sus espaldas, la dirección artística de Folklore sigue siendo espectacular. Con la desaparición de su estudio desarrollador (Game Republic), este título se ha convertido en una auténtica pieza de coleccionista atrapada en el hardware de PS3.
Si buscas una historia con atmósfera, misterio y una jugabilidad con personalidad propia, hazte un favor y viaja al Inframundo de Doolin. No te vas a arrepentir.
¿Y vosotros? ¿Llegasteis a jugar a Folklore en su día o acabáis de descubrir esta joya oculta? ¡Os leo en los comentarios!


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